River le ganó 2-0 a Boca, con total justicia. Los goles del
partido los marcaron Radamel Falcao y Ariel Ortega, de penal. Héctor Baldassi,
de excelente tarea, expulsó sobre el final del primer tiempo a Ever Banega.
En el comienzo del partido los dos salieron a estudiarse y comenzaron las
primeras sorpresas desde lo táctico, claro, en River, porque Diego Buonanotte
no se paró como enganche sino que bien de punta, con Ariel Ortega en la función
de enlace.
Y en defensa también sorprendió el técnico de River, porque Leonardo Ponzio se
paró como lateral por izquierda para marcar a Rodrigo Palacio.
Con esas novedades y en un partido muy parejo, los locales tuvieron un poco más
de profundidad y a los cinco minutos Buonanotte habilitó al colombiano Radamel
Falcao, quien en una buena posición remató al arco en forma muy débil para que
Mauricio Caranta controle sin problemas.
A partir de ese momento Boca pasó a manejar la pelota, con el criterio de Ever
Banega pero careció de profundidad debido a que no pesaba en el partido Leandro
Gracián.
Entonces, sin manejar la pelota River insinuaba más peligro, aunque fallaba en
el toque final, hasta que el colombiano Falcao acertó con un remate fuerte para
vencer a Caranta, estableciendo el 1-0, luego de una jugada que incluyó un
cabezazo en el travesaño de Fernando Belluschi.
Boca sintió el golpe e intentó una reacción con un remate de Nery Cardozo, que
pasó cerca del palo derecho defendido por Juan Pablo Carrizo.
Pero el problema del equipo de Russo pasaba por la actitud, debido a que los
hombres de River disputaban cada pelota como si fuera la última, mientras que
los jugadores de Boca no mostraban ese ímpetu necesario como para torcer la
historia.
Por eso no sorprendió que llegara el segundo gol de River, luego de que Héctor
Baldassi, de buena tarea, sancionar un claro penal cometido por Gabriel Paletta
a Buonanotte, que Ortega cambió por gol, luego de ejecutar el remate dos veces
(el primer disparo lo había atajado Caranta pero se había adelantado al menos
un metro y el árbitro correctamente lo hizo repetir).
River estando 2-0 arriba comenzó a manejar el partido más tranquilo y la
sensación de todos en el Monumental era que cuando los dirigidos por Passarella
acertaran el último pase llegarían al tercer antes que Boca pudiera marcar el
descuento.
Y así transcurrieron los últimos 15 minutos del primer tiempo, con River
buscando aumentar en cada contra, que estuvo cerca de concretarla sobre el
final cuando Banega no tuvo más remedio que bajar con falta a Buonanotte, algo
que obligó a Baldassi a expulsarlo.
Para la segunda etapa Russo mandó a la cancha a Sebastián Battaglia, para
compensar la salida de Banega, por un deslucido Leandro Gracián, Rodrigo
Palacio pasó a estar más activo, pero sin generar peligro en el arco defendido
por Carrizo.
Los minutos del segundo tiempo transcurrieron sin que pasara prácticamente
nada, porque Boca sólo en dos oportunidades pateó al arco y a los de Passarella
les faltó ese instinto para golear a un rival que nunca le encontró la vuelta al
partido y por eso se fue derrotado con justicia del Monumental.
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